Repasando los distintos artículos que se fabrican con cuero y con piel, hoy queremos poner el foco algo más debajo de lo habitual: Vamos a mirar a los pies.

Los calzados fabricados con piel de calidad son sin duda los primeros que los especialistas recomiendan cuando se tiene cualquier tipo de problema en los pies. Pero… ¿Realmente sabemos por qué? ¿Qué tipo de ventajas proporciona a los pies el calzado fabricado con cueros y pieles de calidad? ¿Merece la pena frente a materiales textiles o sintéticos?

Flexibilidad

La piel natural auténtica es un material extremadamente más flexible y blando que otros materiales sintéticos como la polipiel. Por ello, la piel natural se adapta completamente con mayor facilidad a cualquier tipo de pie.

Esto hace, por consiguiente, que se adapte también a cualquier posible problema que tengamos en los pies.

Transpiración

Mantener los pies calientes en invierno y más frescos en verano es una cualidad única y exclusiva de los materiales de piel auténtica. La piel es un material que transpira, absorbe, además de ser un material poroso.

Por estas cualidades los calzados que están hechos de este material dejan transpirar los pies y absorben el sudor, creando así la sensación de frescura y confort de la que hablamos.

Durabilidad

La piel natural auténtica, al ser más blanda y flexible que otros materiales hace que los calzados duren más. Los calzados realizados con materiales sintéticos tienden a rajarse con las horas de uso a causa de los pliegues que se generan con el uso habitual del zapato.

Un punto a tener en cuenta es que al poder cambiar las suelas y las tapas de este tipo de calzado, se puede considerar como más económico a largo plazo. Esto es debido a que a pesar de costar inicialmente más que un calzado sintético, con el tiempo se podrá reparar multiplicando así sus años de vida, mientras que con el calzado sintético nos veríamos obligados a comprar otros zapatos.


Publicado: 28 de Diciembre de 2016